Noviembre 29, 2009 a 11:39 pm (mok chi)
y bien
tu pelo corto ahora te da esa expresion de salvajismo qe te cae perfecto
tu andar redondo, rodante hacia delante. sin parar, a veces dudando
pero vas.
y hoy entendi porqe era mejor ser como ellos
porqe se cree qe es mejor ser como ellos
pero vi, qe ellos son tb protegidos
pero tb note qe sus protectoras son cada vez menos complacientes y creen qe deben ser duras con ellos para qe sean duros ellos en el duro mundo
vi de nuevo, en medio de tanta rudeza qe nos extinguiremos pronto
ese miedo, de dura capa
nos traera una muerte distinta, cada vez menos redonda
1 comentario
Noviembre 17, 2009 a 4:41 pm (mok chi)
estábamos, P. yendo de paseo a unas lomas de las qe ya había oido yo.
y yo era qien te llevaba, como debe ser, pues eres mi protegida.
íbamos y estábamos en un lugar alto y tú como siempre qeriendo escabullirte de los brazos qe te cuidan y limitan.
pero yo podía ver aún más alto y notaba qe el mar era alto, más alto y qe a nuestros lados, a todos lados de las lomas estaba este mar del color qe tiene el hielo profundo, el qe ya opacamente refleja
al cielo
“ve, niña”, pensé
igual todo esto es tuyo.
pero vi el puente, qe nos llevaba hacia algo aún más desconocido y difícilmente andable.
Y dudé.
Y tú esperabas mi decisión.
Y ese hombre amable nos dijo:
No la lleves, no podrás con ella.
Tú sola puedes perderte y encontrarás un camino.
No con ella. Ella no te pertenece.
Qé hacer, niña?
el puente abajo nos daba la posibilidad de cruzar ese mar e ir hacia otra montaña. Entonces andamos hacia un lado.
Caminamos y ese mar como de lagunilla helada nos tapó los pies.
Pude cargarte pues te enfriaste y esperaste nuevamente mi respuesta.
Está frío. Ven.
El agua nos dejaba ver nuestros pies a través de ese color helado. el cielo arriba era tan gigante. y solo el mar alrededor.
De nuevo entonces otra voz
Tú sola sí.
Ahora debes regresar.
miré el puente y noté qe si lo cruzaba no podría regresar.
Dejar un comentario
Octubre 17, 2009 a 8:53 pm (mok chi)
morado mi corazón
como de recogimiento creyente
o sangre detenida
mi corazón
vibra de sangre su ritmo, y la persigue para llegar a si mismo pero
un aire hincha mi pecho al invocar
un deseo
y que mi corazón no vuelva a estar sujetado
1 comentario
Octubre 17, 2009 a 7:03 pm (mok chi)
temo por la palabra que pronuncie con esta presión
temo por el que me oiga
y el que lea, por si oye también
compasión repetida y repetible palabra
duplicar palabra es imposible
irrepetible sentimiento
Dejar un comentario
Septiembre 29, 2009 a 1:55 am (mok chi)
no es pasado, no es presente
me eqivoco en el sentido
solo yerro y es mi palabra cercana hoy día
podemos errar y errar
nos aproximaremos a alguna parte, estaremos cerca y lejos de alguna parte
es relativo porqe es limitado porqe es relacionado, narrado y descrito
ya no estás aqí, ya no estás también
también te vas y estás allá conmigo
nosotros al circular, al errar nos acercaremos a ti de nuevo
y será para ti necedad, yerro, absurdo
y nosotros erraremos como antes, como siempre porqe eso no es pasado no presente
Dejar un comentario
Septiembre 29, 2009 a 1:49 am (mok chi)
se abrió el cielo
y puedo hablar en mi lengua
yo no llamo a los seres por sus nombres sino por sus cabezas
ellos vienen, me conversan
y tenemos una sola lengua
nosotros cantamos, estamos juntos aqí en el cielo abierto y no tenemos límite porqe esa palabra no existe en nuestra lengua
aqi, felizmente puedo decir qe hay un límite y qe sé cuál es
así, podemos traspasarlo cuando abrimos el cielo y yo salto
y estamos juntos, todos juntos
Dejar un comentario
Septiembre 29, 2009 a 1:45 am (mok chi)
hay una puerta
en el salon
todos bailan
yo qiero ir a la puerta
solo estar cerca de ella
la puerta se abrira sola, qiza de fuera
yo podre pasar por ella
tu abriras tu propia puerta
qiza sabremos un dia si esa puerta era la puerta qe yo veia
qe tampoco es mi puerta
Dejar un comentario
Septiembre 22, 2009 a 10:12 pm (mok chi)
necesito un guardián, no qiero sentir tanta desolación
no pido protección incondicional, sino una guía
las postas solo aparecen en el momento, señor
y el futuro siempre es incierto
y a la vez no
no qiero pensar fatalmente, padre, no qiero
por eso, no qiero pensar
mis ideas son violentas
padre, gracias por el guardián qe tengo, sé qe es bueno conmigo, qe me ayuda y me avisa de las postas
estos tambitos, qisiera tenerlos más seguido y sé qe me los das en las personas
padre, es cierto qe no sabemos con certeza a dónde vamos y nos eqivocamos tanto
discúlpame por dudar
mi certeza debería ser tan grande con tu amor
y con el amor de tanta gente qe se aparece, qe está aqí amando y qe te ama
este guardián ya veo
depende en parte de mi oir
solo debo, padre mío, escucharle y atenderle
qé infinita paciencia
Dejar un comentario
Septiembre 17, 2009 a 3:35 am (mok chi)
tú
no sabes nada
eres solo
un observador
tu memoria es de corto plazo, porqe eres hombre
y sabes hacer reír del presente
yo, qe te qise más qe a mi
te recuerdo ahora con ternura
porqe eras y eres algo imposible de contener
y mi amor, incontenible, te buscaba, te necesitaba
no sabíamos amar
y por eso nos amamos tanto
pero tú tenías tu modo de qerer así de cruces y sireadas
y yo, con mi posición horizontal, al cielo miraba
tú, qe eres distinto a mi
y yo a ti
y ahora ya casi ni nos conocemos
nos cruzamos hace años en esta ciudad
qizá desesperadamente qeriendo qerer
yo ya no sé
solo recuerdo algunos detalles
como tus camisas a cuadros, tus pantalones remachados,
tus bigotes, tus manos manchadas de pintura, tu cuerpo con cicatrices,
tus tropiezos, tu solemnidad, tus pies un poco hacia adentro y tu voz
qe siempre parecía de costado y hacia abajo
puedo decir ahora
qe no me importa conocerte o no conocerte
qe me alegra qe estés por ahí mirando mirando
qe disfrutas la palta, la estética de la mujer y la del futuro
Dejar un comentario
Septiembre 17, 2009 a 3:32 am (mok chi)
la casa
qe es mi casa
es habitada
por nosotros
por nuestro aire
y por las manchas de nuestras manos en las paredes
yo, qe las miro
me acuerdo
de ti, papa
cuando me abrazaste al verme triste
y dijiste
qe te pasa
yo, qe te qiero
te dije nada
y me abrazaste
y dijiste
no estés triste
recuerdo siempre
en esa alfombra de la escalera
sentada cogiendome la cara
y tu brazo amable, extrañado
porque no era tu costumbre
y como no era mi costumbre hablar
no te dije nada
y seguramente no sabes
que siempre me acuerdo
y lo revivo
porque felizmente no había palabras
Dejar un comentario