Se pone un poco más complicado el poder, el reconocer del poder. Quiero decir quién es quién para decir qué.
La única forma en que podemos hablar legítimamente de algo, es cuando somos autores. Eso nos vuelve autoridad en la materia. Qué hicimos para poder hablar de qué.
Nos sentimos autorizados para hablar de algo que hemos discutido con quien estuvo allí, con quién conoce la fuente.
Buena metodología sería volvernos autoridades y taparles la boca a aquellos que publicitan que lo son.
Aquellos que tienen documentos para hablar, para registrar lo que es, pero no para hacer. No para actuar.
Pero de la acción me encargaré en otro momento.