Ya hemos considerado el proceso de legitimarce. Ahora pensemos en el momento de erigirse.
Mi primera recomendación es que no vaya ud. a comprometerse con nadie, nisiquiera consigo mismo. No se conciba como alguien que se compromete.
La segunda recomendación es que solo se comprometa con lo que continúa, con lo que no se detiene.
La tercera recomendación es que sea Ud. aquello que continúa, que va como semilla: recordando lo que han sido todos antes que Ud. y poniendo de su parte para que salga otro, como Ud. que no es Ud.