las puertas qe entrecierras, esperando qe se acerqe, se acerqe a ver
a ver si es cazador
y no lo es
pero del otro, del chico qe conociste en el colegio, qe se moría por ti y tú no sabías qé significaba eso. alguna vez dijo qe creía qe tu corazón estaba encerrado en un castillo al qe solo se sube a lomo de lobo. como en los cuentos rusos qe te gustan.
te gusta la tranqilidad del brazo qe te acomoda a su antojo, en la calle, te cuida del lado de la pista. te da espacio, pero está ahí. le pides una cerveza y te dice te invito dos.
te gustan los brazos firmes, como la presencia y los ojos encendidos, oscuros.
la sonrisa, la avidez y la sinceridad.
yo también te invito dos cervezas.