yei y vei

y luego los oí de nuevo, vei no tenía tranqilidad con palabras
- dime,  dime, a dónde recurrir cuando gritar necesita mi alma?
- desde tu corazón has de gritar con la mirada
- yo te siento tan cerca, aún con otros, también te siento cerca
- así es, mi niña, nudo de plata, él también te acerca aun cuando soy yo qien más te extraña
- tú me cuidas más qe nadie, tú me sabes dar esperanza; dime cuándo, cuándo obtendrá tranqilidad mi alma
- en mis flores, abejita, en mis rayos y mis mantas, solo recuerda qe más allá de ellos, mi voz canta
- y cómo estás tan cerca a mi
- tú también estás cerca, más allá de lo qe ves, sabes hablarme y oirme, me escuchas cantar aqí, qe es muy difícil
- Padre, agonía de no estar contigo. agonía de estar tan sola. qisiera antes un pájaro de fuego me acompañe, me abrazara
- lo sé, peqeña, sé qe sufres por esas llamas, sé qe respiras ampliamente para qe tu fuego se avive y te cobije, irradie hasta tus palmas. luchas por eso, por tu calor y tanta palabra no basta
- gracias por qererme, qisiera también amar
- aprenderás a esperar sin darte cuenta has de cantar al tocar

yei y vei conversaban

de nuevo oía a yei y vei
yei ya decía
- ay peqeña, no te detengas, tu camino es largo
- por qé me engaño entonces? dígamelo, dígamelo
- ay peqeña, lindo fuego rojo qe baila, tú qemas y para no hacerlo, debes estar lejos o encontrar aqello qe calor devuelva. ahora dime, flor, el calor es devuelto? te envía a casa con tu corazón lleno?
- oh! difícil mi camino! cómo encontraré alguien qe compita con este caldero del infierno?
- es largo tu camino, princesa, es largo. no te detengas, ya ves cómo muchas se guardan, no esperan. tú pediste el don de la paciencia, espera, peqeña, espera
- tanto faltaría? será cuando muera? a veces pienso qe la tierra me llama más qe a cualqiera
- tranqila, niña, niña de cera, no temas qe este fuego a ti no te qema
- tengo preguntas y tambièn son de tierra, pues a veces siento qe de ella también estoy hecha
- y sí, abeja, reina de cera, también de tierra, miel y arena
- por qé no me basta con sus voces? sus miradas?
- porqe hay, y es la arena, dolor en tu peqeña alma
- cuándo podré reconocer el sufrimiento a distancia?
- no lo pidas, abejita, qe por eso se muere, no se mata
- y por qé los ahogos? por qé qito el aire?
- porqe no escondes tu hoguera, porqe ella no descansa. porqe al ahogar, más prisa tendrán por orear sus almas. es muy simple, peqeñita, pero tú también qieres en tu alma; eso has pedido siempre y por eso a temblar eres llamada

dice yei

yei y vei hablan:
dice yei:
sustrato de fuego, tú
necesitas aire
te conozco de niña, vuelas por nadie

eres flor qe vuela en alas de aves
no te pongas triste, no es un desaire

ya es pronto, parte
no te pongas triste, no es un desplante

ellos

hay dos voces qe conversan y las puedo oir

se llaman yei y vei